ULTRACAVITACIÓN

La alternativa más efectiva a la liposucción

¿Qué es la ULTRACAVITACIÓN?

 

La ultracavitación es una terapia ultrasónica mucho más profunda y potente que los ultrasonidos convencionales.

Consiste en generar microburbujas en el interior del tejido graso (cavitación), las cuales implosionan y estallan de manera precisa y sin dañar la micro-circulación haciendo que el adipocito libere su contenido, el cual es luego utilizado como fuente de energía por diversos tejidos corporales.

 

¿Qué debo tener en consideración al momento de adquirir un ultracavitador?

 

Hay dos parámetros importantes a tener en cuenta:

 

  • La FRECUENCIA: es necesario que sea cercana a los 35/40 kHz. La capacidad de cavitar de los ultrasonidos está relacionada con la frecuencia de los mismos determinando con ello también el tamaño de las burbujas.

 

  • La POTENCIA: es necesario que sea superior a los 40 Watts.

 

¿Por qué 40 KHz?

 

Todas las células del cuerpo humano se movilizan con una determinada frecuencia.

El tejido adiposo de contenido graso y acuoso es especialmente sensible a las frecuencias alrededor de los 35/40 KHz. El tejido graso absorbe en forma selectiva las ondas de estas frecuencias, produciéndose así el fenómeno de cavitación, de ahí la importancia de utilizar frecuencias cercanas a las de los adipocitos, para que las vibraciones predominen sobre éste.

 

¿Por qué es importante la Potencia de la onda ultrasónica­?

 

El otro factor fundamental que debemos considerar en un ultracavitador es la potencia de la onda, que nos va a permitir aportar la energía suficiente al tejido como para efectuar la cavitación y por ende la licuefacción de las partículas grasas.

Se considera necesaria una potencia de unos 50 watts efectivos en el cabezal, para poder acceder a cualquier espesor de panículo.

Esto no significa que siempre el equipo esté emitiendo su máxima potencia, sino que debe disponer de una reserva suficiente para cualquier tratamiento.

 

Los ultrasonidos convencionales existentes en el mercado y utilizados por años a nivel mundial son los que trabajan a 1 MHz y 3 MHz. Los mismos generan una potencia de 30 Watts, la cual produce a nivel de líquido el conocido “efecto de cavitación”.

La potencia tan baja causa una explosión en el líquido intersticial, generando las microburbujas y produciendo la ruptura de los adipocitos.

 

La técnica de ultracavitación, al utilizar potencias superiores a 50 Watts, ya no produce explosiones, sino implosiones.

Las implosiones tienen la particularidad de generar más energía y producir lo que se denomina “ondas de choque”, que son las que causan mayor ruptura en la membrana del adipocito y atacan mayor número de los mismos.

 

¿Cuál es la diferencia entre un equipo con potencia de 50 W y uno de 90 Watts?

 

Es importante la potencia, la diferencia principal entre una potencia de 50 W y una de 90 W es que la segunda se obtiene mayor ERA (área de radiación efectiva), es decir W/cm2 por lo tanto habrá mayor cavitación de los tejidos, esto implica mejores resultados en menor tiempo.

 

 

¿Cómo diferenciamos un equipo de ultrasonido convencional de uno de ultracavitación?

 

Usted puede hacer algunas pruebas para saber si está frente a un equipo de ultrasonido convencional o frente a un ultracavitador:

 

  • PRUEBA OBJETIVA: Al poner gotitas de agua sobre el cabezal de un ultracavitador éste no responderá, al colocarlas sobre un cabezal de ultrasonido sí. Si uno coloca unas gotitas de agua sobre el cabezal de un ultrasonido convencional que trabaje a 30 W, de 1 Mhz o de 3 Mhz, notará que las mismas se activarán, es decir formarán una copa de agua sobre el cabezal, incluso hasta podrían evaporarse, dependiendo del equipo y de los parámetros utilizados. Por las características mencionadas anteriormente, la ultracavitación no tiene la posibilidad de movilizar líquido, por lo tanto al poner gotitas de agua sobre el cabezal de un ultracavitador, éstas no se activarán, ya que el efecto de la ultracavitación es exclusivamente sobre panículo adiposo, (tejido con poco contenido líquido en relación a otros). Además, su frecuencia, tan baja, no llega a movilizar “paquetes” de moléculas, si no moléculas independientes (de allí también la profundidad que alcanza). Para probar un cabezal de ultracavitador debe utilizarse un medio más sólido que el agua, como lo es el azúcar o la sal. Una vez encendido el equipo y colocado el elemento sobre el cabezal, los granitos comenzarán a “saltar”. Esto es indicativo de que está frente a un equipo que realiza ultracavitación.

 

  • PRUEBA SUBJETIVA: Con los ultrasonidos convencionales, ocurre que al momento de pasarlo sobre el paciente, éste no percibe sensación alguna, quizás un poco de calor, debido al efecto térmico que se genera. En cambio, al realizar un tratamiento de ultracavitación, el terapeuta percibirá la vibración en la mano que sostiene el cabezal y el paciente puede llegar a sentir un zumbido en sus oídos (esto es debido a los 40 kHz y la potencia elevada), dependiendo del grado de audición de cada ser humano.

 

¿Cuál es el tiempo de tratamiento por zona?

 

La duración de una sesión, por zona, es de unos 20 minutos. Puede variar de acuerdo al criterio del Profesional desde 12 minutos en adelante.

Es posible efectuar aplicaciones en una o más zonas en una misma sesión, pero hay que tener en cuenta que ultracavitación produce grasas en suspensión líquida, que deben ser eliminadas por los sistemas naturales del organismo.

 

¿Qué cantidad de sesiones se aconsejan?

 

La cantidad de sesiones depende evidentemente del caso en cuestión, pero se consideran necesarias entre 10 - 15 sesiones, aunque los resultados sean evidentes hacia la 4 - 6 sesión, ciclos de sesiones más largos conllevan que los cambios experimentados se mantengan durante más tiempo. Una vez conseguido el resultado deseado, es importante establecer un programa de mantenimiento.

 

¿Cuánto tiempo ha de transcurrir de una sesión a otra?

 

Las sesiones se efectúan una vez a la semana, a fin de dar tiempo al organismo para eliminar los desechos grasos.

 

¿Qué potencia se debe utilizar?

 

La potencia depende del pliegue cutáneo medido mediante un instrumento denominado plicómetro que posee una escala graduada en milímetros que nos expresa el grosor del pliegue. Esta medida será luego indicada al equipo. La unidad configura en forma automática la potencia y frecuencia necesarias para el tratamiento del pliegue medido, sobre todo en abdomen, en otras zonas se estima el pliegue en forma aproximada, a mayor espesor del panículo, mayor debe ser el pliegue introducido. En otras palabras, la POTENCIA aplicada está relacionada con el espesor del panículo adiposo.

 

¿Se debe aplicar con algún producto?

 

Se debe utilizar gel neutro en abundancia, esparcida por toda la superficie a tratar,  como medio de acoplamiento óptimo para la transmisión del ultrasonido.

 

¿Qué resultados se obtienen?

 

Los resultados son visibles y medibles desde las primeras sesiones, observándose la disminución del panículo o pliegue en las zonas de aplicación.

 

¿Hay qué seguir algún tratamiento anterior o posterior?

 

No es necesario ningún tratamiento previo, pero en los tratamientos de la celulitis y de la adiposidad localizada, el control de la ingesta calórica y la toma de líquidos siempre son recomendables.

 

¿Es seguro el tratamiento con Ultracavitador?

 

El uso del ultracavitador es una forma no invasiva e indolora para tratar adiposidades localizadas, mejora del contorno corporal y sobrepeso que no representa ningún riesgo para el usuario, siempre que se utilice siguiendo las pautas, indicaciones y observando las contraindicaciones correspondientes.

Durante su aplicación puede percibirse un sonido agudo, que corresponde a la transmisión de la vibración sónica que es completamente normal y  que no presenta riesgos ni requiere detener el tratamiento.

 

¿Existen contraindicaciones para la ultracavitación?

 

Como en cualquier técnica hay situaciones de advertencias y/o contraindicaciones, tales como embarazo y lactancia, personas con marcapasos, insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, tumores y procesos neoplásicos, heridas e infecciones, epilepsias.

 

Otras recomendaciones

 

Ingerir de uno a dos litros de agua antes del tratamiento. Efectuar drenaje linfático manual después. Realizar aplicaciones de radiofrecuencia y electroestimulación intercaladas con la ultracavitación.